Las encías, muy relacionadas con las enfermedades cardiovasculares

La salud de la boca tiene una repercusión directa en la salud cardíaca y cada vez se conoce con más detalle. ALMUDENA MARTÍN, odontóloga responsable de la Clínica Dental de Arvila Magna, nos explica con en este artículo la estrecha relación entre las encías y las enfermedades cardiovasculares.

Los problemas de encías o alteraciones periodontales afectan al 80% de la población en algún momento de su vida, si bien es más frecuente en pacientes adultos mayores de 40 años. El sangrado de encías al comer, al despertarse o durante el cepillado, suele ser la señal de alarma e indica que las encías están inflamadas y necesitan atención.

En los casos más leves puede tratarse de una gingivitis (inflamación reversible de las encías), o presentar un grado más avanzado, perodontitis (inflamación de todos los tejidos alrededor del diente), donde, además del sangrado, puede aparecer retracción de encías e incluso movilidad dental.

En un artículo anterior, ya comentamos la importancia de la salud de las encías, por ejemplo, en embarazadas, pues un deficiente estado bucal aumenta el riesgo de parto prematuro y de que el bebé tenga bajo peso al nacer. Otro problema grave, derivado también del mal cuidado bucal, es el de la enfermedad cardiovascular (ECV), pues estudios recientes han constatado la relación directa entre las patologías periodentales y los problemas coronarios.

En este contexto, ya se aplica de forma protocolaria, que los pacientes con endocarditis tomen un tratamiento antibiótico profiláctico antes de someterse a procedimientos dentales.
Las personas con gingivitis o periodontitis tienen mayor riesgo de presentar ECV por dos causas diferentes:

Vía directa: por bacterias periodontopatógenas (P. Gingivalis) que invaden las células endoteliales y estimulan la producción de mediadores pro-inflamatorias favoreciendo el desarrollo de ateroesclerosis. Estas bacterias tienen efecto directo sobre las plaquetas (aumenta la agregación plaquetaria).

Vía indirecta: por aumento de citoquinas pro-inflamatorias, que favorecen la migración de leucocitos a las lesiones ateriomatosas, produciendo la activación de las células presentadoras de antígenos del sistema inmune.

Al estudiar las placas de aretomas (lesiones internas en las venas, típicas de la arterioesclerosis) se han encontrado diversos microorganismos tales como: citomegalovirus (CMV), virus del herpes simple (VHS), bacterias como Chlamydia Pneumoniae, Helicobacter pilory y, relacionados directamente con la salud bucal, microorganismos periodontales (Porphiromonas Gingivales y Actinobacillus actinomycetemcomitans).

La enfermedad cardiovascular genera un tercio de las muertes en el mundo y, en concreto, la arterioesclerosis (endurecimiento arterial) aumenta el riesgo de trombosis, de infarto agudo de miocardio y de enfermedad cardiovascular periférica.

Otros factores de riesgo para la arterioesclerosis son además la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, la dislipemia y los antecedentes familiares.