Arvila Magna estrena el área de Medicina Bioestética y Cosmética Natural

Arvila Magna estrena el área de Medicina Bioestética y Cosmética Natural

La Clínica Arvila Magna cuenta desde este mes de marzo con el área de Medicina Bioestética y Cosmética Natural, que centra sus tratamientos en el uso del PRP (Plasma Rico en Plaquetas) para retardar el envejecimiento facial y estimular el crecimiento del cabello perdido. Diana Flores, colegiada número 47.883, es médico investigadora en el área de cosmética y dermatología, y será la responsable de esta nueva área.

Esta concentración de plaquetas se consigue con una simple extracción de sangre del propio paciente y se aplica a través de la técnica de mesoterapia, que funciona a base de inyecciones subcutáneas del propio plasma.

El tratamiento ofrece mejoras sustanciales en la piel, ya que gracias a la inyección del plasma se revitaliza y tonifica, y así se consigue rejuvenecer el rostro. El PRP infiltrado regula el crecimiento celular, regenera el tejido, inhibe la oxidación y estimula los fibroblastos, y, como consecuencia, aumenta la producción de colágeno, elastina y fibrina.

En el cuero cabelludo, la aplicación del plasma permite estimular el folículo piloso para fortalecer el cabello y fomentar su crecimiento. Se estima que de cada folículo piloso puede crecer entre uno y cuatro cabellos, pero en función de los ciclos o de la nutrición del propio cabello la producción puede caer a uno solo o incluso a ninguno. El PRP consigue nutrir el folículo para que produzca cabello correctamente y se puede recuperar parte que se ha perdido en los últimos tres años.

Regeneración del tejido

En estos tratamientos, el PRP es la clave. Esta concentración de plaquetas extraídas del propio paciente en un volumen de plasma también incluye, entre otros elementos, agua, proteínas, glucosa, hormonas y células madre. Las proteínas se encargan de que las células madre se adhieran al tejido y así se consigue regenerarlo. Estas plaquetas ya se usan en implantología dental, oftalmología y ortopedia, así como en la medicina deportiva.

El tratamiento se aplica con microinyecciones subcutáneas y se administra un anestésico local con una crema para minimizar las molestias de los pinchazos. Tras la inyección de PRP, se da un leve masaje y en dos o tres horas la inflamación desaparece.

Una de las grandes ventajas de este nuevo tratamiento es que los resultados perduran con el paso del tiempo, a diferencia de otros casos. Algunas actuaciones estéticas pierden su eficacia al cabo de seis o nueve meses.

El tratamiento suele contar con tres sesiones, que deben realizarse con intervalos de cuatro a seis semanas. La terapia es mínimamente invasiva y permite al paciente llevar una vida prácticamente normal. Únicamente se recomienda no realizar ejercicio físico o acudir a una sauna el mismo día del tratamiento. Las únicas indicaciones previas son no estar tomando antiinflamatorios o anticoagulantes, como las aspirinas, como mínimo durante los cinco días previos al tratamiento.

La terapia no es recomendable para pacientes que hayan pasado por algún proceso de cáncer o sean portadores del virus de la hepatitis, aunque para éstos casos contamos con tratamientos personalizados, como mesoterapia con Silicio Orgánico, ó multivitamínico con o sin ácido hialurónico.