“El yoga te hace más consciente de los hábitos posturales, alimentarios y de descanso”

“El yoga te hace más consciente de los hábitos posturales, alimentarios y de descanso”

ENTREVISTA | Roger Masdeu cuenta con una contrastada trayectoria como practicante y profesor de yoga. Formado en yoga Sivananda en la India, se ha especializado en la enseñanza del yoga terapéutico en Pranamanasyoga. Desde octubre, imparte clases en Arvila Magna de esta modalidad que se integra a la perfección en la búsqueda del equilibrio físico y mental que preside la orientación holística de la clínica. Conversamos con Roger para conocer los beneficios de practicar este estilo de yoga.

¿En qué consiste el yoga terapéutico?
El yoga terapéutico es una práctica que tiene en cuenta las singularidades de cada cuerpo. En las sesiones individuales se diseña una plantilla de ejercicios específica para el alumno. En las sesiones de grupo se trabaja la conciencia del cuerpo y se recupera espacio interno para el mejor funcionamiento de los órganos. Se trata de una práctica tranquila, de movimientos suaves que realiza un trabajo de conciencia y se apoya en soportes como cintas, ladrillos o sillas.

¿Quién puede practicarlo?
En principio, cualquier persona de cualquier edad. También es aconsejable para quienes quieran iniciarse en el yoga, puesto que todo se hace con mucha conciencia de los límites de cada cuerpo.

¿Cuáles son sus principales beneficios? ¿Para qué tipo de dolencias es más recomendable?
El principal beneficio es un bienestar físico y mental inmediato, que se nota todavía más a largo plazo. Salimos de la sensación de anquilosamiento o pesadez. Está muy indicado para dolores de espalda, problemas de ansiedad, insomnio o alteraciones digestivas.

¿Qué modalidades de yoga inspiran el terapéutico?
Una parte se inspira en el trabajo somático de Thomas Hanna, practicado y desarrollado en centros de yoga de Estados Unidos. También tiene un poco de Feldenkrais y de Hatha Yoga. En mi caso, además, incorporo el uso de soportes de la práctica de Yoga Iyengar.

¿Qué importancia tiene la respiración en tus sesiones?
Es crucial para recuperar ese espacio interno del que hablábamos. Aprendiendo a usar la respiración podemos cultivar estados de relajación. Sincronizarla con el movimiento nos ayuda a situarnos en el aquí y el ahora.

Según tu experiencia, ¿qué puede aportarnos el yoga en nuestro día a día?
El yoga nos ayuda a entender y sentir mejor nuestro cuerpo y nuestra mente. A menudo, nuestras vidas nos exigen tanta actividad mental que olvidamos escuchar los mensajes sutiles del cuerpo. También con cada práctica crece la sensación de paz interior y se convierte en un lugar al que podemos acceder en cualquier momento del día, por muy estresante que sea lo que nos rodea.

¿Cómo entraste en contacto con el yoga y qué supuso para ti?
Crecí practicando deporte y compitiendo. A los 20 años, el deporte se convirtió en un mantenimiento físico y a los 30 decidí profundizar en aspectos más espirituales. Así accedí al yoga. Cerca de los 40, una lesión me acercó al yoga terapéutico, con el que conseguí superar una dolencia de cadera que arrastraba desde hacía mucho tiempo. Ahora, a mis 44 años, el yoga es una filosofía de vida y mi profesión.

Roger Masdeu

¿Qué aconsejarías a alguien que se inicia en el yoga para que le saque el máximo partido?
Que busque. Que practique con varios profesores y estilos de yoga. Hay un yoga para cada momento de tu vida. La práctica del yoga te hace más consciente de los hábitos posturales, alimentarios y de descanso. Cada persona cambia los aspectos de su vida que siente necesarios para estar mejor.

¿Cuál es la dinámica de las clases que impartes en Arvila Magna?
En las sesiones individuales, de una hora de duración, empiezo con una entrevista al alumno y una observación de sus bases posturales y respiratorias. A partir de ahí, diseño una plantilla para su caso concreto, se la explico y la realizamos juntos en la segunda sesión. Entonces el alumno decide con qué frecuencia nos encontramos para revisar la práctica. En cuanto a las sesiones de grupo, duran una hora y media y en ellas participan un máximo de 10 personas. Empezamos con ejercicios en el suelo, luego pasamos al Pranayama (respiración) y terminamos con asanas (posiciones) de yoga clásico. Estamos más interesados en la experiencia interna y la percepción del movimiento que en la forma externa de cada postura.

¿Qué perfil de practicantes te has encontrado en la clínica?
Muy variado, desde gente muy joven a personas mayores. Creo que es una gran aportación a los pacientes de Arvila Magna poder ofrecer esta modalidad de yoga entre las terapias de la clínica.