¿Es la fibromialgia una enfermedad?

foto poma BLOG
En el Día Mundial de la Fibromialgia, QUIM VICENT, D.O. y director de Arvila Magna, aporta su visión sobre ésta ¿enfermedad?…

Hoy es un día especial, tras una intensa jornada con Michel (Stéphan), compartir una maravillosa comida, conferencia y posterior cena, me he dado cuenta de que emociones vividas hace muchos años vuelven a renacer.

Empezó su conferencia hablando de la hernia discal y que no producía dolor y terminamos concluyendo que debería existir más transparencia, no sólo en lo que nos quieren vender los políticos sino en el ámbito de la salud, informando con rigor de lo que se está permitiendo y que influye negativamente en nuestra salud.

Hoy es el día mundial de la fibromialgia: mi opinión es contundente, la fibromialgia no existe, es una de las nuevas enfermedades inventadas para etiquetar a muchos pacientes con múltiples dolores musculares.

¿Alguien puede dudar a estas alturas que la medicina tendría que ser personalizada? No se pueden tratar las mismas enfermedades con el mismo protocolo ni buscar el fármaco mágico para solucionar las enfermedades inventadas por intereses muy concretos.

Hoy me apetece ser un poco más contundente y quizás más técnico. Si nos dedicásemos a buscar la etiopatogenia, muchas personas tendrían una vida normal sin necesidad de vivir prisioneros de los fármacos.

La salud es proporcionar oxigenación celular, pero ¿por qué nuestra célula entra en hipoxia (falta de oxígeno)?

No me canso de repetirlo, nunca deberíamos descuidar la salud bucal. Podemos tener infinitas infecciones en la mucosa bucal y acumular pus, lo que afectará (por el sistema común de mucosa) a la inflamación de todas las mucosas del cuerpo, especialmente a la del intestino.

Allí es donde está nuestra primera línea de defensa, las llamadas IGAs. Si mirando la analítica, esos valores de IGAs están altos podremos estar tranquilos, porque quiere decir que nos podrán seguir defendiendo de los continuos patógenos.

El problema es cuando se agotan, porque seremos mucho más vulnerables a la entrada masiva de tóxicos que al pasar al torrente sanguíneo empezarán a generar los primeros síntomas, desde las famosas intolerancias alimentarias hasta los dolores articulares y esto supone un trabajo enorme para nuestro hígado (órgano desintoxicador por excelencia).

Recordemos unos detalles: los famosos estrógenos se eliminan por varias vías, de la segunda fase de depuración hepática, es decir, la metilación, sulfatación, glucoronidación y por último glutation.

Sabemos que los estrógenos son necesarios para tener una buena memoria, para hidratar la piel y las mucosas, para mejorar la calidad de los ojos, nos ayudan a calcificar los huesos, son vasodilatadores, pero si los generamos en exceso y no los podemos eliminar se acumularán y eso nos provocará inflamación, tanto a hombres y mujeres.

Los hombres acumularán grasa en la barriga y en los pechos (ya vemos muchos adolescentes con mamas) y podrán tener varices, especialmente en los testículos (varicocele). Las mujeres acumularán más grasa en las caderas, aparecerá la celulitis y sobretodo tendrán dolores en la menstruación, por no hablar del estreñimiento.

Todas las personas que acumulan estrógenos, hombres pero especialmente mujeres pueden ser diagnosticas de fibromialgia, porque se sienten agotadas y con mucho dolor muscular. Normalmente no se suele mirar si estas vías de eliminación funcionan con normalidad.

Pero no sólo los estrógenos se eliminan por la metilación, también las hormonas de estrés.
Por lo tanto si no somos capaces de eliminarlas, se acumularán generando trastornos importantes a nivel emocional. Tendremos una dificultad añadida para gestionar nuestras emociones, y si este aspecto bioquímico no se soluciona, el trabajo del psicólogo puede quedar minimizado.

Otra vía de degradación de las hormonas de estrés es el DAO (Diamino oxidasa), enzima que ayuda a degradar la histamina.

Para poder metilar bien, será imprescindible controlar nuestros niveles de:

• Magnesio, aunque los laboratorios permitan estar a 1,8, el magnesio siempre deberá estar entre ( 2-2,5).
• Vitamina B12 (entre 250-950), es un rango muy amplio, pero para ayudar a la correcta metilación deberíamos estar más hacia el máximo.
• Ácido fólico ( 3-20) hay muchísimo margen, mínimo la tendremos que tener entre 10 y 20
• Vitamina B6 (5-35), sólo que comamos tres piezas de fruta la tendremos bien, si está baja deberíamos mirar si hay hongos o parásitos.

Si estos parámetros no están bien, la homocisteína estará alta, y por encima de 10 tendremos un importante riesgo cardiovascular.

Todo esto demuestra lo importante que es metilar, para degradar los estrógenos y las hormonas de estrés, evitando la afectación emocional y la dificultad para poder descansar por la noche.

Una de las precauciones a tener en cuenta es utilizar el L-triptófano en según qué pacientes, porque éste necesita de B6 para transformarse en serotonina, creando un metabolito en orina llamado 5-hidroxiindocelato, si la B6 está baja (la homocisteína estará alta), el L-triptófano seguirá otra ruta y se fabricarán dos metabolitos, uno llamado Kinurenato (en muchos alimentos como aguacate, papaya, plátano, pipas de calabaza) y el segundo, el Xanturenato (también se puede generar por anticonceptivos, estrógenos altos o embarazo)
 Si falta B6 se acumularán estos metabolitos que sensibilizarán a los receptores de NMDA, los que tienen que ver con los dolores crónicos.

Un consejo, siempre que detectemos un virus (linfocitos altos y neutrófilos bajos), no tomar L-Triptófanos, porque crearán más de un metabolito llamado Quinolinato, y puede ser perjudicial.

Hay que pensar que también hay otras vías de eliminación de los estrógenos a parte de la metilación, como por ejemplo, la sulfatación (lo detectamos si nos huele la orina después de comer espárragos, o nos repite el ajo y la cebolla), la glucoronidación es una vía clave para todos aquellos pacientes con dolores musculares o articulares.

Por esta vía se eliminarán los estrógenos, la bilirrubima, otros tóxicos y las estatinas. Estos van cogidos de la mano con el ácido glucorónico hasta el colon y si todo funciona correctamente se eliminarán.

Pero en el colon hay una bacteria llamada clostridium (cuando se come exceso de proteína animal) y fabrica enzimas, una llamada B-glucorinasa y si tenemos exceso de proteolíticas lo que hará la b- glucucorinasa es romper los enlaces del ácido glucorónico con los estrógenos, estatinas, bilirrubina etc… los enviarán al torrente sanguíneo y de allí otra vez al hígado, sobrecargando este órgano porque ya había hecho este trabajo anteriormente.

Las pistas que nos informan de que no glucoronizamos bien la encontramos cuando el blanco de los ojos está amarillento, habitualmente afectará a personas de piel oscura y si pedimos analítica los valores de bilirrubina total estarán altísimos.
También podría estar alta si hay piedras en la vesícula pero se distingue rápidamente porque también habría diarrea.

En resumen, a todas aquellas personas que les diagnostican “fibromialgia” les aconsejaría mejorar su intestino, primero con una fase antiinflamatoria, después con un buen drenaje (una hidroterapia de colon hecha por un buen profesional) para finalmente mejorar toda la permeabilidad intestinal.

Mi opinión es que hay un abuso de ingesta de proteína animal, que sólo sirve para aguantar este ritmo desorbitado de vida que llevamos porque nos permite estar más horas sin comer.

Nos hemos inventado las horas de comida, cuando el ser humano es frugívoro y debería comer crudos y hacer ayunos al menos una vez por semana, respirar aire puro de la montaña, tener más contacto con la naturaleza y de vez en cuando (si es posible que no les vea nadie) abrazarse con los árboles, dar gracias constantemente y tener una actitud positiva que active el lóbulo prefrontal izquierdo, y si a todo esto le añaden una buena salud bucal, nos tendríamos que inventar otra enfermedad porque la fibromialgia estaría en el baúl de los recuerdos.