¿Es sano ser ‘fofisano’?

¿Es sano ser ‘fofisano’?

Existen obesos metabólicamente sanos y delgados metabólicamente obesos, todo depende de su actividad muscular

Es curioso cómo ciertos conceptos o tendencias van adquiriendo tanta fuerza social que en poco tiempo todo el mundo habla de ellos. Pero cuando hablamos de salud, creo que es de vital importancia aclarar ciertos términos.

Recientemente se ha popularizado el término ‘fofisano’, una adaptación del inglés dad bod, que vendría a significar ‘cuerpo de padre’ (o de papá). Esta etiqueta, que alude a una realidad que no es en absoluto nueva, pretende describir el cuerpo de hombres que practican deporte de manera ocasional y que, más aficionados a la cerveza y a la pizza que al gimnasio, han acabado echando tripa.

Evidentemente, hay obesos sanos metabólicamente y delgados metabólicamente obesos. El primer concepto que tendríamos que tener claro y el más importante para valorar si está más o menos sano sería la flexibilidad metabólica, que es la capacidad del organismo para convertir los macronutrientes en energía para el cuerpo.

Para que se entienda mejor este concepto, lo explicaré con un ejemplo. Si nos comemos un plato de pasta y tenemos una buena flexibilidad metabólica, la convertiremos en energía para el músculo. Sin embargo, en personas que registran poca actividad metabólica y tienen poco músculo activo, estos carbohidratos se convertirán en triglicéridos, es decir en grasas.

La actividad muscular, clave

La clave es el músculo: necesitamos actividad muscular porque la musculatura está en constante movimiento y mejorará nuestra flexibilidad metabólica. Visto esto, ¿cómo podemos saber si tenemos una buena flexibilidad metabólica? Es muy fácil: cogemos la analítica más reciente que tengamos y dividimos los famosos triglicéridos por el colesterol bueno (HDL). Todo lo que salga en valor de 1 o menos sería óptimo.

El valor de referencia de los triglicéridos en una analítica es de 150, pero en personas que cuidan su alimentación, no fuman, no beben alcohol y hacen ejercicio puede aparecer por debajo de 100, en 90 o 80. También está bien tener alto el nivel del HDL, que es el colesterol bueno y que protege (recordemos que en hombres todo valor inferior a 40 no protege nada, y en mujeres por debajo de 50, tampoco). Las personas con unos valores en esta línea estarían en una flexibilidad metabólica óptima.

¿Por qué hablamos del ‘fofisano’? Porque son obesos metabólicamente sanos. El secreto está en la grasa, que la tienen subcutánea, es decir que se ubica debajo de la piel y que metabólicamente no tiene tanta repercusión. Cuanto más repartida esté la grasa menor repercusión.

Todas estas personas están compensadas en músculo y grasa y todas ellas son voluminosas porque tienen una gran masa muscular. Generalmente pueden ser personas que incluso cuidando relativamente su alimentación y haciendo ejercicio, se podrán llevar el aspecto protector del ejercicio pero no perderán peso.

Además, estos casos presentan muchas veces analíticas que están dentro de la normalidad, tanto por su colesterol, triglicéridos, glucosa,… Con estos niveles, los ‘fofisanos’ presentan mucho menor riesgo cardiovascular que las personas delgadas metabólicamente obesas.

Delgados metabólicamente obesos

Por otro lado, existen personas delgadas metabólicamente obesas (MONW), que son aquellas a las que miramos desde detrás y parece que están muy delgaditas y cuando se giran vemos una gran tripa que inunda su abdomen. Éstas tienen muy poca flexibilidad metabólica.

Si hacen ejercicio, su grasa se dirige hacia el músculo, pero si no lo hacen acaba yendo hacia el hígado o a la circulación, perjudicando el funcionamiento del metabolismo. Evidentemente este tipo de personas tiene mayor riesgo cardiovascular, porque la grasa no es subcutánea, sino que está concentrada en el abdomen. El cuerpo la asocia como un cuerpo extraño dando verdaderos problemas de salud.

Por su condición metabólica, los ‘fofisanos’ tendrán más problemas articulares por el sobrepeso, pero los delgados metabólicamente obesos tendrán menos músculo y peor sensibilidad a la insulina. La persona que va perdiendo flexibilidad metabólica tendrá más resistencia a la insulina, ya que cuando se abusa de alimentación con un índice glucémico alto (es decir, con muchos refinados) cada vez pueden darse más picos de insulina, y estos picos constantes de azúcar llevan a la diabetes.

Para terminar, invitaría a nuestro amigo Leonardo DiCaprio a hacerse una analítica para que calcule su flexibilidad metabólica, porque creo que tiene de ‘fofisano’ lo que yo tengo de bombero. Id con cuidado con estos nuevos conceptos en el mundo de la salud porque pueden ser muy engañosos y peligrosos.