Propósitos saludables que sí se pueden cumplir

Propósitos saludables que sí se pueden cumplir

Seguro que, a estas alturas, ya tienes tu lista de propósitos para el año que empieza. Y seguro que, además, estás convencido de que no vas a cumplir más de uno, porque llevas anotándolos año tras año. Este es, precisamente, el error más común: plantearse (con la mejor voluntad) retos inasumibles que, al terminar el año, llevan a la frustración o al fracaso. Para evitarlo, lo mejor es plantearse propósitos realizables, menos ambiciosos pero que nos permitan alcanzar algunas metas. Aquí van algunas ideas.

El eterno ejercicio

No se trata de proponerse ir al gimnasio tres veces a la semana: con el ritmo de vida que llevamos, a menudo no es posible cumplir con este objetivo. Sin embargo, sí podemos plantearnos pequeños estímulos. Por ejemplo, disfrutar de la naturaleza y hacer paseos por la montaña los fines de semana: respiraremos un aire más puro que el de la ciudad y pondremos en marcha nuestro corazón. Otro caso: correr es gratis y solamente se necesita una buena ruta; seguro que cerca de tu casa hay un parque o una playa donde puedes salir a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

Un tiempo que vale más que el oro

Todos, de un modo u otro, somos expertos en perder el tiempo y posponer tareas. Es lo que se conoce como “procrastinar”. Nos distraemos constantemente y no somos eficientes, y luego nos toca llevarnos el trabajo a casa, quedarnos más tiempo en la oficina o posponer los días libres. Afortunadamente, existen remedios para esto que pueden funcionar más que nuestra voluntad. Por ejemplo, aplicaciones como OffTime, que bloquea llamadas, mensajes y otras aplicaciones para evitar caer en la tentación de responder, y nos permite distribuir nuestro tiempo mucho mejor.

Ayudar a los demás

A menudo olvidamos que la gratitud es un poderoso bálsamo para nuestro bienestar. Y no se trata solo de dar las gracias por las pequeñas cosas del día a día, sino de ofrecernos para recibir las de los demás. Existen multitud de asociaciones, entidades sin ánimo de lucro y organizaciones que estarán encantadas de recibir una ayuda, ya sea para recoger alimentos, acompañar a un anciano al médico, leer con un niño o aportar conocimientos para aulas de informática. Dedicar un poco de nuestro tiempo a los demás es también ayudarnos a nosotros.

Cuidar el medio ambiente

Otro hábito saludable que es fácil de realizar es tener más consciencia del medio ambiente y actuar en consecuencia. No hablamos únicamente de reciclar, si no de producir menos residuos. Por ejemplo, acudir a tiendas de productos a granel, realizar compras de proximidad y reaprovechar todo lo que sea posible. Aunque no seamos siempre conscientes, un mejor medio ambiente repercute también en nuestro bienestar.

Recuperar viejos hábitos

Antes de que existieran los móviles, nuestra vida era mucho más relajada. Íbamos en transporte público y aprovechábamos para leer o mirar por la ventana. Hablábamos más con los demás y cuando compartíamos nuestro tiempo con otras personas (cenando o tomando una copa), lo dedicábamos por entero a ellas. ¿Y si volvemos a estos hábitos? ¿Y si cuando salimos a cenar apagamos el móvil? ¿Y si dedicamos el trayecto hacia el trabajo en prepararnos para el día sin usar el teléfono? Seguro que nuestra mente lo agradecerá.

Abandona los fármacos

Una tendencia llamada #Pastillaslasjustas aboga por el uso racional de las pastillas. Y es que a menudo estamos hipermedicalizados y nos hemos acostumbrado a tomar fármacos para todo. ¿Y si volvemos a los remedios “de la abuela”? ¿Por qué no apostar por los remedios naturales en vez de las píldoras? ¿Por qué no acudir a la fisioterapia, la acupuntura, las flores de Bach u otras terapias naturales, que no tienen efectos secundarios?

Somos lo que comemos

Y nuestro organismo es un reflejo de esto. Es bien fácil mejorar la calidad de los alimentos que ingerimos: basta con mirar la etiqueta y apostar por los que tengan menos aditivos e ingredientes artificiales. Consumir más frutas y verduras y eliminar los lácteos y los productos procesados es siempre una apuesta ganadora para nuestro organismo.

Estas siete propuestas son solo algunas ideas para encarar el nuevo año con más salud y con objetivos realistas. ¿Qué tienes tú en tu lista de propósitos?