El Coronavirus y la Medicina China Clásica

 

Algunas recomendaciones sobre el Coronavirus, COVID-19.

¿Cuál es tu opinión sobre el coronavirus? Esta parece ser la pregunta del mes para muchos acupuntores.

Activa tu Wei Qi, ayuda a tu sistema inmunitario

Independientemente del factor patógeno externo, el cuerpo reacciona para preservar el Qi y la vida activando el Wei Qi Defensivo, el sistema inmunitario. El Wei Qi también rige la musculatura por lo que además de defendernos también nos permite movernos. Los virus son agentes fríos por naturaleza (pues es un entorno frío en el que se desarrollan) y utilizan el Viento como vehículo. Sabemos que hay que ponerse a cubierto cuando graniza o hay tempestad, o simplemente cuando hace frío. Al vernos expuestos al viento o a una corriente tensamos y contraemos los hombros para protegernos. Nuestros cuerpos retroceden ante el peligro, y es el Wei Qi, en todo su complejidad, la energía que sostiene este movimiento.

Esa misma reacción se activará también en el caso del coronavirus. Al entrar en contacto, el cuerpo se tensará a lo largo de todo el canal tendinomuscular de Taiyang (la parte superior de la espalda y el cuello) y el cuerpo empezará a generar estornudos, que no son más que el acto más rápido y violento que genera el cuerpo para evacuar el factor patógeno (virus) del cuerpo. La capacidad para poder generar un estornudo proviene del Yang Qi. En Wuhan se ha observado que la población infantil es menos propensa a contraer el virus. Eso se debe a que los niños de manera natural gozan de una abundancia de Yang Qi (y por lo tanto tienden a un déficit de Yin relativo). Los niños de manera natural lo están expulsando antes de tener que recurrir a recursos internos más profundos.

Qué le sucede a tu cuerpo

Si el simple poder de un estornudo no puede eliminar el patógeno, la nariz empezará a gotear de moco que es generado para movilizar el patógeno hacia fuera. Simultáneamente se producirá una sudoración que ayudará a la expulsión del patógeno. Si eso no es suficiente, se generará una fiebre para poder “consumir” al patógeno. Si el cuerpo es incapaz de producir una fiebre lo suficientemente alta o si ni tan siquiera es capaz de producir una fiebre, de entrada, los canales Distintos entrarán en juego e intentarán trasladar al patógeno a las articulaciones donde será puesto en latencia y de esta manera silenciado mientras el cuerpo se refuerza recabando el Qi suficiente para que pueda ser expulsado en otro momento.

 

“Pero este virus es mucho más virulento que la mayoría de virus”. Cierto, como ya sabemos, no todos los patógenos se generan de la misma manera. El coronavirus 2019-2020 es de los potentes. Si la fuerza del patógeno excede la fuerza del Zheng Qi – Wei Qi (el Qi anti-patogénico) en la capa externa del cuerpo que emite la respuesta inmunitaria contra el patógeno, este puede penetrar la capa externa y avanzar hacia el interior. Si el Wei Qi es muy débil y el patógeno es especialmente fuerte, una persona puede pasar de estar “perfectamente bien” a morir en cuestión de días, tal y como estamos escuchando estos días en las (trágicas) noticias.

Es importante remarcar que cada fallecido por el contagio no tenía, de entrada, un Wei Qi lo suficientemente fuerte para hacer frente al coronavirus 2019-2020. Es por ello que estamos obligados a incrementar nuestro Wei Qi (fuerza inmunitaria). Dos factores fundamentales en el Wei Qi son el Yang de Riñón y los Fluidos de Estómago. El Yang de Riñón es la energía que moviliza y calienta el cuerpo y podría traducirse, como adrenalina, aunque en realidad abarca mucho más. Los Fluidos del Estómago son precisamente eso, lo que mantiene el nivel de humedad en el Estómago y los intestinos.

En Medicina China los virus son descritos como una invasión de Frío. Es por eso que cuando nos resfriamos (por los virus comunes) nos encontramos fatal y solo nos apetece estar bien abrigados y arropados. El Qi que calienta y moviliza (el Yang de Riñón), rompe ese Frío y lo moviliza hacia al exterior. Al mismo tiempo, el cuerpo moviliza una parte de los fluidos que se generan en el Estómago (de los alimentos y las bebidas que ingerimos) y los utiliza para generar una sudoración que representa “una apertura al exterior”, como si abriéramos una puerta en la piel, para empujar al patógeno hacia fuera. Eso es lo que sucede cuando sudamos.

El Yang de Riñón y los Fluidos del Estómago son dos recursos que están en declive en nuestra cultura debido al estilo de vida actual que no solo no ayuda a cultivarlos, sino que los acaba debilitando activamente. El Yang de Riñón se debilita con el exceso de actividad y el exceso de estímulo. Los Fluidos de Estómago se debilitan por la deshidratación y se consumen al gastar las reservas del cuerpo por encima de las posibilidades. Un descanso adecuado es importante para la regeneración de estas reservas, pero vivimos en una cultura privada de descanso nocturno.

Qué hacer

Lo que se debe y no se debe hacer para conservar y generar Yang de Riñón (que será clave para promover la capacidad de expulsar el virus del cuerpo):

Cultivar el Yang del Riñón

• Ir a la cama antes de las 10PM permite que los canales se relajen lo suficiente para movilizar en primer lugar el Wei Qi.
• Dormir lo más profundo posible para poder cultivar y regenerar el Yang de Riñón.
• Evitar los aparatos electrónicos en el dormitorio, incluyendo los teléfonos, para que el sueño pueda ser lo suficientemente profundo para llegar a ser reparador.
• Instalar persianas si no las tienes.
• Comer lo suficiente, y no te saltarse comidas y así el cuerpo no tendrá que recurrir a las reservas del Yang de Riñón en lugar de la energía que tenemos a disposición al momento gracias a los alimentos que ingerimos durante el día.
• Cultivar la calma a través de la meditación diaria para que el Riñón Yang no tenga que estar permanentemente activo cuando no necesita estarlo.
• Intentar estar en contacto con la naturaleza y apartarse de las pantallas electrónicas que activan el Wei Qi.
• Evitar todo aquello que estimula artificialmente o que altera el Yang de Riñón como el café, el chocolate, las especies picantes, el ajo, la cebolla y el alcohol. Todos estos alimentos debilitan el Yang de Riñón activándolo cuando no es necesario. Esto a su vez, impide que el Yang de Riñón pueda ser preservado para cuando realmente sea necesario como si se tratara de los ahorros de una cuenta bancaria.

Cultivar los Fluidos del Estómago

• Este nivel de hidratación profunda se consigue mediante los platos de cuchara, ni agua, ni zumos tienen el mismo efecto.
• El desayuno debería ser de cuchara, por ejemplo “congee” o “porridge”.
• Comer sopas, estofados, caldos, guisos…
• Incluir grasa saturada en la dieta (huevos, mantequilla, pescado, grasa animal).
• Ir a dormir temprano.
• Evitar todo aquello que deshidrata: café, chocolate, especies picantes, ajo, cebolla, azúcar, alcohol y todas las bebidas carbonatadas (con gas).
• Evitar todos los alimentos que provocan inflamación (OMG -organismos genéticamente modificados- , pesticidas y todos los alérgenos conocidos).
• Descansar cuando se esté digiriendo.

 

 

Para aumentar la posibilidad de resguardarse de un virus, hay que cultivar el Yang de Riñón y los Fluidos de Estómago. Los virus están presentes para ayudarnos a cambiar; por eso están constantemente mutando. Nunca habrá una cura para el resfriado común porque cada cierto tiempo este nos invita a hacer ajustes menores en nuestra evolución personal y física. Cuando se trata de un virus potente, el cambio al cual se nos invita es por consiguiente, mayor. Lo irónico en todo esto es que para evitar un virus mayor como el coronavirus 2020, los cambios a nivel de salud que tenemos que hacer nos permiten reforzar los recursos que necesitamos para hacer los cambios de manera voluntaria. Si sentimos que nuestro cuerpo tiene un nivel adecuado de recursos, nos es más fácil poder hacer cambios, de movernos de manera distinta, de ver las cosas de manera diferente, de relacionarnos con la gente y con el mundo de otro modo. Esto significa que la preparación para una enfermedad importante de por sí nos capacita para hacer una nueva serie de cambios en nuestro destino, y llegados allí, habremos conseguido situarnos en un punto donde ni necesitamos el virus ni el temor hacia él.

Para vuestra salud,

 

Ann Cecil-Sterman

Experta en acupuntura clásica

NYC Febrero 2020

 

Traducción de Mónica Martín, Acupuntora en Clínica Arvila Magna.

 

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