Un día para celebrar.

 

El próximo miércoles 20 de febrero en Arvila, participo en una charla en la que hablaremos sobre los efectos que tienen nuestros estados emocionales en la salud. Y me produce especial entusiasmo por distintos motivos.

Primero porque lo hago de la mano de Angie Rosales, directora de la organización Pallapupas. Ellos hacen un trabajo extraordinario con personas que están pasando por procesos complicados en hospitales. Quien más o quien menos, hemos tenido que pasar tiempo allí, nosotros mismos o con seres queridos. Sabemos que son momentos especialmente agotadores, dónde hay un desgaste emocional y físico importante. Son circunstancias en las que parece desaparecer casi por completo los momentos de distensión, dónde difícilmente hay espacio para una sonrisa. No somos plenamente conscientes de lo altamente beneficiosa que es para nuestra salud la sonrisa, hay que tomar consciencia de ello.  Así que, disponer una organización de personas que se ocupe de producir esa alegría en situaciones tan delicadas, me parece una labor maravillosa.

Poder escuchar cómo surgió la iniciativa, las experiencias que han tenido a lo largo de estos años, y aprovechar para disfrutar y reír con ellos, me parece una propuesta magnífica.

Otra de las motivaciones por lo que me produce interés esta cita, es su contenido: “Salut i Emocions”. Quién me conoce, ha venido a mi consulta alguna vez o haya leído alguna cosa mía, sabrá que es un tema al que doy suma importancia, tanto en procesos de curación, como por actitud vital.

El hábito es muy importante para mejorar muchas patologías. Con ello vengo a decir, que a veces por muy buena predisposición a querer ser felices, puede que hayamos adquirido ciertos hábitos que no nos ayuden a establecerla. Por ejemplo, nuestra alimentación, y por ende nuestra salud intestinal, es básica a la hora de segregar serotonina, ya que es en el intestino donde se produce entre el 70-90% de esta hormona, responsable de nuestro estado de ánimo. Sin una buena salud intestinal, probablemente será más complicado disponer de un buen estado de ánimo.

Así que, para ejercitarse en eso de la felicidad, aunque es básico la buena disposición, lo cierto es que será necesario ayudar a nuestro organismo con hábitos que le sean propicios. Y hay que encontrar qué fórmula le va a ser favorable al tuyo para facilitarle la tarea al cuerpo. Ya se sabe que cada persona es un mundo, con fórmulas diversas. De emociones, nuestros hábitos y como repercuten en nuestra salud, hablaremos ampliamente, en la medida de lo posible en nuestro encuentro.

 

Decía Joseph Addison, escritor y político inglés del XVIII, que “La alegría  es, ante todo, fomento de la salud”. ©Pallapupas

 

El tercer motivo de mi entusiasmo por esta cita, es porque para mí, se trata de una celebración.

Me atrevería a decir que existen pocas frases que nos inspiren alcanzar simbólicas metas en la vida, como la contenida en el dicho “Hay tres cosas que cada persona debería hacer en su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”. Y lo cierto es que es una manera de reconocer estas tres cosas como las que trascienden la vida de una persona; las que le sobreviven y perduran.

Aunque la interpretación de las tres metas puede ser diversa, la de “plantar un árbol” parece que nos invita a preservar los recursos naturales, a vivir en armonía con la naturaleza, a respetar las especies con las que compartimos el planeta. A conectar con la tierra, tan importante para encontrar el equilibrio interno, indispensable para nuestra salud.

Con respecto al hijo, quizás muchas personas no podrán biológicamente tener un hijo, no obstante el mensaje no invita solo a usar la capacidad reproductiva; el hijo debe interpretarse como el ser más preciado a través del cual asumimos la responsabilidad, pero ante todo es un llamado a educar y a contribuir en la formación de una persona de bien, que un futuro nos reconocerá el haber heredado, de padres o tutores, lo valores más significantes y esenciales para nosotros y que transmitirá a sus sucesivos.

Sobre “escribir un libro”, el mensaje lo podríamos interpretar como dejar algo a la sociedad, más allá de lo material. Es quizás también la capacidad de contar nuestra experiencia para que pueda inspirar a las siguientes generaciones, dejando constancia de los posibles errores, las soluciones y sirviendo de ejemplo. Es decir, al saber o al conocimiento que puede dejar alguna persona tras sus estudios y que dicho conocimiento pueda ser beneficioso y provechoso para el resto de la gente.

Probablemente el reto no esté tanto en poder cumplir dichas metas, si no como alguien ha apuntillado sobre la frase, el desafío está en criar al hijo, regar al árbol y que alguien lea el libro. Y aquí retomo el tema de la celebración. Me siento muy feliz de haber realizado estos tres objetivos, pero cuando la editorial me comunicó al poco de la salida del libro, su segunda edición, la satisfacción fue todavía mayor. Porque en esa suerte de tener la oportunidad de poder publicar un libro, he tenido la fortuna de que además fuera leído.

Mi propósito cuando estaba en el proceso de escribir el libro, “Aprende a escuchar tu cuerpo“, era sobretodo disfrutar al hacerlo. Luego venía el aliciente de la incógnita de que alguien  pudiera sentir interés en publicar todo aquello. Cuando uno de los referentes editoriales, RBA, decidió hacerlo pensé que suficiente fortuna había tenido con este reto vital. Decidí entonces, que los ejemplares que se vendieran, irían a parar a algo importante. A alguna persona u organización que se preocupara de dar confort y hacer feliz a los otros. Y encontré a los Pallapupas.

La fortuna y la celebración suelen ir de la mano: amor, recién llegados, aniversarios, encuentros, satisfacciones… los humanos lo festejamos desde tiempos inmemoriales. Y es natural, ya que la felicidad compartida se multiplica.

Así que, el próximo miércoles a las 19h. estaremos Pallapupas y Arvila brindando por nuestra colaboración, también por la de aquellas personas que salieron un día a por la compra del libro, porque ellos han colaborado en hacer posible más grande el proyecto.

Es encomiable y sorprendente pensar que en procesos  muy complicados de salud, existan personas que eligen la sonrisa y una actitud enérgica como respuesta a la adversidad. Levantaremos las copas por ellos también, porque además de hablar de salud y emociones, lo acompañaremos todo con una copita de cava.

Así que te invito a venir y que celebremos todo esto juntos. Ven, pasarás un buen rato, aprenderás  a como ser algo más feliz y lo pondrás en práctica esa tarde.

Clínica Arvila Magna

Arvila Formació. Diagonal, 442., baixos. Barcelona

 Entradas gratuitas.

Información y reservas:  936 110 869

 formacion@arvilamagna.com