Viajes de verano ¿Por qué algunas personas son propensas a marearse y otras no?

Llegan las vacaciones de verano para muchos. Durante estos meses, es cuando más desplazamientos se producen. Son esos viajes hacia la playa o la montaña, en coche o en avión, que en ocasiones, lejos de ser divertidos, pueden resultar completamente desagradables; sobre todo, para las personas susceptibles a marearse. Prácticamente todos tenemos a alguien cercano que siempre se marea en el coche y lo pasa tremendamente mal en aquellas carreteras con curvas.

Pero ¿Qué hace que unos se mareen mientras otros en las mismas condiciones, se queden más frescos que una lechuga? ¿Es normal marearse? ¿Hay solución a parte de consumir medicamentos antes de cada trayecto?

Pues adelantamos respuesta. No, no es normal, y sí, dispones soluciones no invasivas y definitivas contra el mareo. Te hablamos de ello hoy en nuestro blog.

Para empezar, hay que decir que por lo general, esta tendencia a marearse en medios de transporte suele ser más frecuente en niños entre dos y doce años; antes de los dos años, rara vez suele pasar. Pero también muchos adultos sufren este problema, y los ancianos quizás tengan mayor predisposición a sufrir mareos. A pesar de que no se conocen estimaciones oficiales, puede afectar en mayor o menor grado a más de un 15% de la población.

 ¿Es normal padecer habitualmente mareos en el coche u otro transporte?

Lo cierto es que tanto los mareos como los vértigos, suelen producir mucha incomodidad para quien lo padece, incluso pueden generar largos períodos de baja laboral y en algunas personas limitaciones en actividades sociales.

Y aunque no se les considera una enfermedad, ya que se producen en personas sanas, sí que se trata de una hipersensibilidad. Hay personas que tienen una especial sensibilidad a estímulos en movimiento, principalmente, los producidos por los cambios de ritmo, aceleraciones, deceleraciones o paradas bruscas, balanceos u oscilaciones.

Desde el punto de vista médico es importante diferenciar el mareo y el vértigo. Son dos síntomas diferentes, que solemos utilizar como sinónimos, aunque no lo sean. El vértigo es la sensación ilusoria de que las cosas externas están rotando o desplazándose alrededor de uno.  El mareo es una alteración del equilibrio, un aturdimiento, sensación de desmayo que suele presentar en ocasiones palidez de rostro. Ambas alteraciones pueden ir acompañadas de sudoración, náuseas o vómitos, y hacer perder el equilibrio. Una persona puede sentir vértigo o mareo, o ambas sensaciones.

El mareo puede tener distintas causas. Puede estar provocado por una caída súbita de la presión arterial. En un momento puntual y al levantarnos bruscamente al estar tumbados o recostados, podemos sentir algo de mareo, que rápidamente desaparece. Algunos medicamentos también pueden causar esa sensación. Es decir, a veces hay causas puntuales que pueden provocarnos mareos y que no intervienen en nuestro día a día.

En otros casos, como por ejemplo, cuando una persona se marea de manera habitual al desplazarse en algún transporte, es cuando no debemos considerarlo como algo natural.

 

El truco de los bailarines para no caer doblados o continuar bailando si parecer patos mareados es sencillo: fijar la mirada en un punto y volver a ese punto después de ejecutar la pirueta. Una investigación identificó diferencias considerables en sus estructuras cerebrales que les impiden marearse después de girar de manera interminable. Este hecho puede deberse a que después de tantos años de entrenamiento los bailarines hayan desarrollado la capacidad de suprimir las señales de equilibrio que recibe el cerebro procedente del oído interno, dentro del cual existen unas cámaras llenas de líquido que se mueve según la rotación de la cabeza, a través de diminutos pelos que detectan el movimiento. Eso nos demuestra que hay que ejercitarse para no marearse.

 

¿Cómo podemos acabar con mareos o vértigos?

En los últimos años ha habido un interés creciente en la comunidad científica, que nos ha llevado a comprender cada vez con más detalle los mecanismos que llevan a una persona a padecer este tipo de alteraciones y con ello a desarrollar diferentes tratamientos específicos enfocados en la persona que lo sufre con excelentes resultados.

En estos casos, dónde el mareo o el vértigo suele presentarse de manera habitual en nuestras vidas, lo más probable es que tengamos algún tipo de alteración a nivel del sistema vestibular.

El sistema vestibular es el encargado de nuestro equilibrio y control espacial. Está formado por partes del oído interno y del cerebro, que procesan la información sensorial relacionada con el control del equilibrio y el movimiento ocular.

Si alguna de estas partes se ve dañada por algún motivo, es cuando decimos que se produce un trastorno vestibular. Los desórdenes vestibulares también pueden producirse o verse agravados por factores genéticos o ambientales. El inicio o empeoramiento de ciertos desórdenes vestibulares pueden deberse también a razones desconocidas.  Es decir, que si al tomar algún medio de transporte sufres de mareos con frecuencia, muy probablemente se deba algún tipo de desequilibrio en tu sistema vestibular.

En estos casos, es recomendable visitar a un especialista en rehabilitación vestibular y en posturología, puesto que puede corregir las disfunciones que provoquen el mareo. La terapia vestibular, también llamada terapia de rehabilitación vestibular (VRT) es un tratamiento especializado y no invasivo que se utiliza para combatir los vértigos y mareos crónicos que tengan su causa en trastornos del oído interno. Consiste en la realización de ejercicios para mejorar la orientación visual, las habilidades motoras del ojo y el equilibrio.

En este sentido, en Arvila hemos incorporado una nueva especialidad dedicada a trabajar la rehabilitación de este tipo de desórdenes a cargo del Licenciado Santiago Crucci, fisioterapeuta, especialista en reeducación postural global y rehabilitación vestibular.

Como siempre os recordamos, cada uno de nosotros alberga historiales distintos y no hay una única forma de trabajo. Crucci realiza evaluaciones específicas para cada caso, donde distingue cuál o cuáles de los sistemas sensoriales entran en conflicto y, a partir de ello, establece un plan de tratamiento acorde a la individualidad de cada uno. Y adiós al tener que convivir con mareos o vértigos.

 

Si eres de los que te mareas al desplazarte en tus vacaciones, ahora ya sabes, tienes la opción de corregirlo visitando un especialista en tu sistema vestibular. No tienes que sufrir más cuando quieras viajar, ya sea al pueblo o por los mares de la China.

¡Felices vacaciones a todos, ya tenemos el mes de agosto encima!